Ensayo contemporáneo hispanoamericano - Carta
(Los guiones son mi intento de censura)
Querida -:
¿Recuerdas
aquella pulsera que te regalé? Fue la primera vez que nos vinos, luego de que
cada una haya partido a hacer lo que decidió que haría, aquellas pulseras de
cordón negro, con un dije de astronauta, completado con un imán, la mitad de
una esfera para cada una, y cada vez que se acercaban, súbitamente, una
conexión, los astronautas dejaban de estar solos para darse cuenta de que
siempre hubo otra mitad suya ahí afuera.
¿Recuerdas
a -, mi amiga de aquí, de -? Tengo seis fotos suyas, todas de
cuando era solo una bebé, con su cabello negro y cortito, sus mejillas redondas
y llenas, sus ojos, curiosos y alegres y confundidos, pero siempre con esa
chispa de vida que me recuerda a ese capullo, prometiendo florecer como ningún
otro en cuanto el clima sea bueno. Solo está ella en la mitad de sus fotos, en
la otra mitad, sin embargo, se encuentra a su lado una persona de la que nos ha
hablado: su hermana gemela. Así, es - pero también alguien más, alguien con
quien comparte los rasgos de su cara y su estatura y su cabello y su familia.
Sé que - no había conocido, hasta hace poco, la sensación de existir que no
fuera como una hermana, tú y yo también sabemos cómo es, -.
Me recuerda
a las pulseras de las que te platicaba, aunque un poco a la inversa, supongo.
Tomas conciencia y estás unida a esta persona que se parece tanto a ti, pero no
completamente; yo soy yo, pero también soy la parte de ella que llevo en mi, me
hace orbitar a su alrededor, soy en referencia a mi hermana. Claro que después
viene la inevitable separación, carreras y parejas y suelos que divergen y
separan a aquellas que nacieron unidas por el mismo hilo; sigues en la misma
órbita, pero ha cada vez más distancia, pueden pasar meses antes de cruzarse
otra vez.
Eso, siento
yo, también nos abre a otras posibilidades, yo no te conocí a ti en referencia
a tu hermana, tampoco a -, no es por ellas que empecé a orbitar alrededor de
ustedes, pero es lo mismo, supongo. Conecté con - así como conecté contigo,
ya hace tantos años, para después volvernos tan parte de la otra que poco a
poco los hilos se confunden, los hilos se enredan. Dime -, ¿acaso tú no
eres, también, mi hermana?
31/03/25
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