Escritura de la no ficción - Perfil de viajero
Mi amiga Marveli viaja todos los días de Apaseo el Alto, en Guanajuato, a la ciudad de Querétaro. Considera que lo más difícil son los tiempos, entre el tráfico eterno y la falta de autobuses, siempre tiene que salir temprano, el día se recorta con las horas de traslado entre un lugar y otro, para después ir de regreso. Una de las definiciones en el Diccionario del español de México para foráneo es: “Que tiene su origen, proviene o se realiza fuera de la localidad en donde está quien habla”, pero cuando le pregunté a Mar si se consideraba foránea, me dijo que sí porque se sentía de afuera, no perteneciente. Me dijo que se veía haciendo este trayecto entre Apaseo y Querétaro en el futuro, para el trabajo en vez de la universidad, porque Querétaro es una ciudad muy cara. Cuando le pregunté, expresó que, de no haber sido foránea, probablemente no habría perdido el miedo a viajar sola, ni habría adquirido la persistencia que ahora tiene, guardó silencio varios segundos antes de contestarme, después me explicó que hay la mayor parte de la gente en Apaseo así lo hace, pues la inseguridad no deja muchas oportunidades más que irse. Ahora que ha pasado la entrevista me pregunto cómo es vivir al filo de ambas ciudades sin poder quedarse en una por mucho tiempo, cuánto tiempo habrá pasado transitando un día tras otro, en esos no-lugares que nunca se mantienen constantes para perseguir un futuro que no sé si alguno de nosotros tenga claro. Mi amiga Mar se mueve como el oleaje, cuántas personas no la habrán visto y habrán pensado “ahora viene, ahora va”.
-.-.-
El haber vivido y el estar viviendo se juntan en mi cabeza, no hay mucha diferencia cuando olvido que ya no estoy donde alguna vez estuve y pronto no estaré donde ahora me encuentro.
Comentarios
Publicar un comentario