Literatura latinoamericana - Reflexión
¿Qué es la literatura latinoamericana?
A lo largo de este semestre he
aprendido sobre el llamado ‘horizonte de comprensión’, que se refiere a los
conocimientos políticos, sociales, culturales y religiosos que tenemos al
empezar a leer cualquier obra; este horizonte es clave para la forma en la que
recibimos y entendemos el mundo que el autor abre ante nuestros ojos. Nuestros
maestros han remarcado la dificultad que podremos experimentar con el horizonte
de comprensión que ahora tenemos, no sólo somos jóvenes y nos hace falta
muchísima experiencia, sino que nuestro horizonte suele ser completamente
diferente al que se refleja en las novelas; supongo que no hace falta remarcar
que se referían a los clásicos europeos de la literatura.
Para cualquier otra persona,
en cualquier otro lado del mundo, la literatura latinoamericana podría
referirse sólo a una forma de clasificación, algo simple y ajeno. Para mí, la
literatura latinoamericana está intrínsecamente relacionada con el mundo que me
rodea, seguir su historia es seguir los surcos que marcan la tierra que me ha
acompañado mientras he crecido, mientras sigo creciendo.
Siento que es algo muy curioso,
porque no estoy hablando sólo de la literatura mexicana, no me refiero sólo a
mi país o a mi comunidad, sino que hablo del conjunto de países que se
consideran Latinoamérica, ese conjunto de países que alguna vez, antes de que
el término ‘país’ existiera, se consideraron una gran patria. Aun cuando el
territorio se haya fragmentado en los mapas, podemos ver cuán parecidas son
nuestras historias, nuestros anhelos y frustraciones; por más diferentes que
podamos parecer, terminamos reflejándonos los unos a los otros.
A través de este semestre pude relacionarme con la búsqueda de identidad de Bello y de Martí, con la mirada irónica de Echeverría, con la feminidad erótica de Agustini, con la pérdida existencial de Darío, con el deseo de renovación de Huidobro, con la fantasía mitológica de Lugones, con la angustia de Quiroga, con la fantasía filosófica de Borges, con la pérdida existencial de Vallejo, con la búsqueda elemental de Neruda, con la maravillosa admiración de Carpentier, con el sacrificio ideológico de Teresa de la Parra. Todos estos autores se expresaron desde su horizonte, dieron cuenta de lo que vivieron, y al hacerlo, siguen moldeando incluso ahora cómo otros ven el mundo que los rodea; han reflejado partes de nuestra historia, de nuestra sociedad, de mí.
23/11/23
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