Literatura Medieval - Ensayo Don Quijote
(Un ensayo sobre todas las cosas que dijo mi profesor en clase, originalmente titulado La vigencia de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha)
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha es considerada una de las novelas más importantes
del habla hispana, pues no sólo fue la primera obra de dicha categoría, sino
que también es la primera novela moderna de la literatura universal. Nadie
niega que sea una de las novelas que más ha influido desde su publicación en
1605, sin embargo, normalmente suelen venir otros nombres cuando la gente
piensa en obras clásicas que han trascendido a través del tiempo, Homero y
Shakespeare, Kafka y Orwell; ninguno de estos autores es inferior, sus obras
siguen siendo leídas e investigadas, lo que debe notarse es la ausencia de la
novela que marcó el antes y el después para todo un idioma. Miguel de Cervantes
debería ser uno de los primeros nombres en la consciencia general,
especialmente para aquellos de habla hispana; y si bien su legado lingüístico
es de suma importancia, no es la única razón por la que la novela sigue siendo
relevante, incluso en la actualidad sus personajes, su temática y su género son
una herencia que sigue influyendo en la literatura y otros medios artísticos.
A
nivel superficial Don Quijote de la Mancha podría leerse como una novela
extraña, como una obra que intenta imitar la grandiosidad de las novelas de
caballería, pero que falla miserablemente en el intento, no hace falta mucho
escrutinio para darse cuenta que realmente es una parodia, una sátira a los
puntos más reconocibles del género caballeresco, desde burlas hacia la manera
tan complicada (y, a ratos, vacía) en la que hablan los heroicos protagonistas,
hasta constantes referencias a las obras más representativas, como Amadís de
Gaula y Espejo de Caballerías. Las sátiras y las parodias no son
escasas hoy en día, podemos encontrarlas en otras partes además de la
literatura, como en la cinematografía y en la política, no hay duda alguna que
su popularidad y su estructura hayan sido sumamente influenciadas por la obra
maestra de Cervantes.
Otro
aspecto que resaltar en Don Quijote es la forma en la que el escritor
parece estar dispuesto a jugar con sus lectores, sobre todo en el aspecto de la
autoría de la obra, pues a veces nos da a entender que Alonso Quijano verdaderamente
existió, que la obra es en realidad una investigación hecha por algún
historiador cuyo nombre ha sido olvidado, y a veces Cervantes admite su
presencia en la creación de la historia; también está el hecho de que los
propios personajes, al empezar la segunda parte, parecen estar conscientes de
la publicación de la primera, creando así una confusión más grande sobre la
autoría y las fechas de publicación de la obra. Estas incongruencias terminan
posicionando al libro como parte de la metaficción, pues al reconocer la
existencia de algún tipo de autor le recuerdan al lector que lo que lee es, en
realidad, una novela; esta forma de literatura no fue inventada por Cervantes,
pero nadie puede negar la forma en la que influyó en la literatura de los
tiempos actuales, grandes nombres como García Márquez y Cortázar también han
usado la metaficción como parte de sus obras.
También es importante reconocer la forma ingeniosa
en que las descripciones son utilizadas durante el libro, pues en lugar de enumerar
los adjetivos durante la presentación de algún personaje para después ponerlas
en práctica, Cervantes decide esperar y presentarlos poco a poco, mientras más
situaciones ocurren, mejor se puede ver cómo es dicho personaje en relación con
los demás, cómo es su visión del mundo, cuáles son sus valores y sus objetivos.
Es por eso que, al menos al principio, los personajes podrían parecer superficiales,
como si hubiera un mayor énfasis en los acontecimientos que en su desarrollo,
pero conforme más avanza el lector en la obra puede ver que poco a poco los
personajes empiezan a tener mayor profundidad, son capaces de tener múltiples
facetas y Cervantes permite que el lector las vea, es así como se presenta en
la novela a un Don Quijote lunático y a un Alonso Quijano completamente lúcido,
construyendo lentamente una complejidad en los personajes, la cual, de hecho,
no se mantiene estática, sino que evoluciona según los obstáculos que superan y
las personas que conocen en el camino.
Es,
de hecho, esta reciprocidad de los personajes, esta disposición a cambiar lo
que en esencia mueve a la historia, retratando la transformación de Alonso
Quijano a Don Quijote y cómo esto altera todo a su alrededor; es importante
resaltar que estos cambios son representados a través de viajes, los cuales
normalmente se asocian con la modificación de la perspectiva de los personajes,
cuando alguien termina un viaje no es la misma persona que cuando lo inició, y
así podemos encontrar miles de ejemplos en la literatura contemporánea. La
complejidad y la dinámica de los personajes en la obra (especialmente entre Don
Quijote y Sancho Panza) sigue siendo sobresaliente en la actualidad, se han
vuelto un referente de la literatura universal y siguen demostrando su vigencia
conforme pasan los años, especialmente considerando el mensaje que transmiten
sobre la delgada línea entre realidad y ficción.
Ésta es una de las tantas temáticas de las que trata
Don Quijote de la Mancha, la diferencia entre lo verdadero e imaginario,
especialmente refiriéndose en la locura del protagonista, pues a menudo se
contrapone una con la otra, hasta que se le obliga a los personajes a ver las
decisiones que han tomado y por qué, esto puede verse con más claridad en los
capítulos sobre el Caballero de los Espejos, el cual, tal como indica su
nombre, actúa como una especie de reflejo de aquello en lo que se ha convertido
Alonso Quijano, forzándolo una y otra vez a decidir entre negar o aceptar la
realidad que le muestra su antiguo amigo, Sansón Carrasco. Pero las cosas no
siempre son tan simples como aparentan ser, pues cualquiera asumiría que, una
vez que Don Quijote logre recuperar su cordura, sus problemas podrían
finalmente desaparecer, sin embargo, una vez que vuelve a aceptar la realidad,
Alonso Quijano enferma y sufre de una terrible tristeza, sólo es capaz de
mejorar una vez que vuelve a vivir de su imaginación, alentado por Sancho
Panza, y así siguen con sus aventuras en el segundo libro. Esta temática, sobre
lo poco que hace falta para que una persona confunda la imaginación con la
realidad y cómo a veces es justamente esto lo que necesita para seguir
adelante, sigue siendo relevante actualmente, incluso ha llegado hasta tal
punto de crear un concepto específico para aquellos personajes que no son
capaces de distinguir la fantasía de la realidad, los cuales son denominados
quijotescos.
En
resumen, muchas de las temáticas y recursos que Cervantes utilizó siguen siendo
vigentes y estudiados en la actualidad, desde el lento proceso que le da
volumen a sus personajes hasta su influencia en diversos ámbitos, ya sean
literarios o no; así es cómo sobrevive el
canon literario en la cultura popular, y si bien el público general no le da todo
el reconocimiento que debería, nadie puede negar que el prestigio de El
ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, la primera novela moderna,
sigue siendo merecido.
28/06/23
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