Redacción y composición - Ensayo 7
El vino, la cerveza y su imagen pública
Dependerá
de a quién le preguntes, pero el alcohol puede parecer un requisito sumamente
importante para el disfrute de los eventos a los que asisten, ya sean bodas o
cumpleaños, bautizos o reuniones; en la conciencia general (especialmente la de
un país como lo es México), el alcohol siempre hace que las personas se animen
y los festejos sean memorables. Hay una pequeña separación, sin embargo, en el
tipo de alcohol con el que la gente se imagina en este tipo de situaciones.
Cuando uno piensa en cómo sería una
velada en la que la bebida por excelencia sea el vino, probablemente se le
venga a la mente algo elegante, como una reunión de negocios, con un filtro
cálido que hace que todo se vea un poco amarillo, y personas tomando de esas
enormes copas que alguna vez me dijeron que servían para que pudieran percibir
mejor el aroma del vino, sólo para que después de tomar un par de sorbos
pudieran comentar entre ellos cómo era el sabor y qué podían decir sobre su
forma de preparación, o su grado de envejecimiento, o cosas por el estilo que
normalmente saben los aficionados y los engreídos.
Por otro lado, cuando uno imagina cómo
sería una velada en la que la bebida por excelencia sea la cerveza,
probablemente se le venga a la mente un ambiente más tosco, como la gran
actividad colectiva de ver un partido de fútbol en un bar, en la que falta el
orden pero sobra el ruido, donde te rodea todo tipo de gente, ya sea sobria o
animada o completamente alcoholizada, y por más que buscas a tu alrededor no
hay nadie saboreando cuidadosamente la cerveza para aportar sobre sus
características, sino que dicha bebida no es más que un medio para poder pasar
un mejor rato.
Como podemos ver, el ambiente asociado
con la cerveza es mucho más accesible, pero también es vista como más
"vulgar", haciendo que el ambiente relacionado con el vino sea
inasequible y elitista. El detalle con esto es que estas bebidas tienen mucha
más versatilidad de la que se les permite demostrar, por ejemplo, el vino puede
asociarse a reuniones formales, pero también a un festejo con un par de amigas,
o a una noche en la que simplemente quieres ver películas y descansar del lío
que es la vida cotidiana; por lo que se refiere a la cerveza, si bien es
natural asociarlo con fiestas concurridas y caóticas, es cierto que hay una
industria (generalmente en Europa), que se dedica a preparar cervezas para los
gustos más finos con las billeteras más profundas.
Para gustos y para presupuestos hay
muchísimas opciones, pero es muy importante no dejarse guiar sólo por la imagen
que tenemos de ella, quedarse sólo en eso no sólo limita lo que podemos
disfrutar, sino que también va de la mano de una vida triste y restrictiva. Es
por estas y por muchas más razones que no debemos pensar sobre qué hará que la
gente piense bien de nosotros, sino cómo podremos emborracharnos con más
comodidad.
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