Introducción a la crítica literaria - Ensayo académico semestral

Los efectos de la transmutación intersemiótica en Los Juegos del Hambre (2012), y su impacto en la recepción del público


La transmutación intersemiótica se refiere al traslado de un signo para poder ser utilizado con un lenguaje diferente, así, en todas sus formas, conlleva una modificación de la obra original; a diferencia de la traducción, la adaptación necesita que quien la ejerza tenga una posición crítica, pues deberá elegir qué se quita y qué se añade con tal de crear una equivalencia adecuada en el lenguaje seleccionado, de alguna manera, el adaptador es y tiene en mente al futuro receptor (Cejudo Ramírez, 2023). Una adaptación de un texto a un medio visual hace referencia a una transmutación intersemiótica, y conlleva su propia serie de mecanismos con los que el adaptador trabaja, los cuales son, principalmente, las pérdidas y compensaciones. 

Una pérdida se refiere a un elemento que presenta dificultades a la hora de ser interpretado o utilizado fuera del material original, por lo que ha sido omitido; por otro lado, una compensación es cuando el adaptador agrega algo que no estaba en el texto, con tal de que el receptor pueda tener una mejor comprensión de la idea que se está intentando transmitir (Cejudo Ramírez, 2023). Son estas modificaciones necesarias para la transmutación intersemiótica las que hacen que ninguna adaptación pueda ser exactamente igual a su material de origen, pero estos cambios siempre tienen el objetivo de que, como conjunto, el resultado final retrate el mismo contenido nuclear, que se refiere al mensaje que se transmite, a “la información detrás de una obra, […] más allá del modo en que se expresa una idea” (Cejudo Ramírez, 2023). 

Estos conceptos se vuelven fundamentales a la hora de estudiar las modificaciones que se han hecho cuando al adaptar, por ejemplo, un libro a un largometraje. Un caso particular es la película Los Juegos del Hambre, estrenada en 2012 y dirigida por Gary Ross, que se basó en la novela del mismo nombre, publicada en 2008 y escrita por Suzanne Collins. La obra y el largometraje tratan sobre la vida de Katniss, una adolescente de dieciséis años, que termina siendo parte de los ‘Juegos del Hambre’, un evento anual en el que veinticuatro niños luchan hasta la muerte, el espectáculo es transmitido en vivo a toda la población y sólo termina cuando queda un único vencedor.  A lo largo del cortometraje pueden verse aplicados los conceptos anteriores, un ejemplo de pérdida absoluta es en lo referente a la pierna de Peeta, pues en el libro se explica que las heridas de este personaje fueron de tal gravedad que tuvieron que amputarle su pierna: 

Es cuando Caesar le pregunta a Peeta cómo le va con su pierna nueva. «¿Pierna nueva?» pregunto, y no puedo evitar subirle la pernera del pantalón. «Oh, no» susurro al ver el dispositivo de metal y plástico que ha reemplazado su carne (Collins, 2008).

Este cambio impacta la caracterización del personaje a lo largo de los siguientes libros, y al omitirlo se crea una imagen que diverge de aquella retratada en el material original. Por otro lado, están los momentos de recuperación, es decir, el tiempo que Katniss necesita para sanar físicamente de sus experiencias en los juegos del hambre, en el primer libro se refiere a un número indefinido de días en los que Katniss está atada a una cama, comiendo y luego siendo sedada continuamente hasta que su estómago se acostumbra de nuevo a ingerir alimentos. Sin embargo, la pérdida más importante viene de la omisión del monólogo interno de Katniss, pues el libro está narrado desde una primera persona desde la que el lector mira y entiende tanto al mundo como a los personajes que lo habitan, especialmente en lo que se refiere a la protagonista, pues en numerosas ocasiones los demás personajes hacen mención de su impasibilidad, incluso reclamando una falta de sensibilidad, mientras que el lector llega a conocer la profunda empatía que Katniss tiene con quienes la rodean, y lo mucho que sufre cuando son puestos en peligro; las consecuencias de esta pérdida serán mucho más visibles más adelante, al analizar la recepción del público.

Las compensaciones son otro elemento que puede verse en Los Juegos del Hambre, todas las escenas fuera de la perspectiva de Katniss (como la revuelta del distrito 8, o las escenas de Gale y la familia de Katniss) podrían contar como compensaciones, pero las más reveladores son aquellas relacionadas con Séneca, los Vigilantes y el presidente Snow, que sirven para exponer con más claridad los mecanismos detrás de los juegos del hambre y la ideología que los mantiene. La escena del inicio de Séneca introduce qué son, cómo surgieron y cómo los ve el Capitolio, las escenas de los Vigilantes muestran cómo los juegos son manejados de manera externa, y las escenas con el presidente Snow explican por qué existen los Juegos y el símbolo de la esperanza, que va a ser importante durante todas las películas.

Respecto a la recepción del público, es posible ver varios tópicos que se repiten en las diferentes críticas que salieron poco después que la película; primero, está la percepción de Katniss, que tiende a describirse como “an ace archer […] an indomitable heroine whom nothing fazes or flusters for long” (Turan, 2012), este es la consecuencia directa de la pérdida del monólogo interno que está presente en el libro, al tener una apariencia impasible durante la mayor parte de la historia, el público fácilmente categoriza a Katniss como una protagonista fuerte e invulnerable. Otro de los tópicos en común son los elogios hacia el largometraje por permanecer fiel a la novela de Collins, en su artículo para Los Angeles Times, Kenneth Turan (2012) explica: “The film’s strengths are not so much in its underlying themes or its romantic elements, (the weakest aspect, in fact) but its recognition of the book’s narrative strengths and its ability play them straight”, con lo que implícitamente se afirma que la película cumple satisfactoriamente con su objetivo como adaptación. 

Una de las temáticas que tiende a aparecer en las críticas es la insistencia en el romance, la crítica de Entertainment Weekly dice: “in this first episode that the uninitiated might not pay attention to the third angle of the story’s romantic triangle” (Schwarzbaum, 2012), y aunque la presencia de un triángulo amoroso sea de poca relevancia para la película, en este y varios otros artículos ya se le está advirtiendo al público que los indicios están ahí y que debería de notarlos. De igual manera están las comparaciones con otras franquicias, específicamente Crepúsculo, otra adaptación literaria que es notoria por su popularidad entre los jóvenes, lo que les da a las audiencias un punto de referencia sobre lo que esperar del largometraje de Gary Ross, “it will become a Twilightish soap. Already there is a hint of a Team-Jacob-vs-Team-Edward conflict” (Bradshaw, 2012).

En su libro Teoría y práctica de la adaptación, Robert Stam (2014) habla sobre los fenómenos que general una hostilidad hacia las adaptaciones de la literatura al cine, entre ellos menciona “la logofilia o valorización de lo verbal, lo cual es típico de las culturas arraigadas en la palabra sagrada de las «religiones del libro»”. Las comunidades de fanáticos de los libros serían las principales fuentes de hostilidad por logofilia, algo que los autores de las reseñas reconocen y abordan en varias ocasiones, pero siempre con una defensa a la película, en su artículo publicado por la revista Rolling Stone, Travers (2012) empieza comentando:

Relax, you legions of Hunger Gamers. We have a winner. Hollywood didn’t screw up the film version of Suzanne Collins’ young-adult bestseller about a survival-of-the-fittest reality show that sends home all its teen contestants, save the victor, in body bags. The screen Hunger Games radiates a hot, jumpy energy that’s irresistible. It has epic spectacle, yearning romance, suspense that won’t quit and a shining star in Jennifer Lawrence, who gives us a female warrior worth cheering.

Además de contener varios de los tópicos antes mencionados, el inicio de esta crítica hace referencia a una postura que también se repite en varias de las reseñas: una actitud condescendiente hacia el fanático. Se reconoce una posible logofilia, pero únicamente para desestimarla, y con ella, al lector, sector que estaría principalmente formado por niñas y adolescentes, un público joven al cual se le dirigen obras que no ameritan verdadera seriedad o análisis.

En su artículo Meta-Cinema and Meta-Marketing: Gary Ross’s “The Hunger Games”, an Allegory of Its Own Making, Keller (2013) advierte que, desde la primera escena, la entrevista de Séneca en la que le preguntan sobre su sello personal, se establece un paralelismo entre el director de los Juegos y el director de la película, difuminando los límites entre ficción y realidad. Así, la alegoría dentro del filme transforma a la audiencia en los ciudadanos de Panem, incapaces de quitar la mirada del entretenimiento. De igual manera, la publicidad también contribuye a los paralelismos con los posters promocionales, pues se hacen de tal forma que el espectador es parte de la ficción; o la promoción de los actores Lawrence, Hutcherson y Hemsworth, y la existencia de un ‘triángulo amoroso’, que se asemeja a la promoción de los ‘trágicos amantes del distrito 12’.

El mismo acto de la narración, con la creación de conflictos para darle un ritmo satisfactorio a la historia, cambiando de la acción al romance y viceversa, se pone al mismo nivel que los Vigilantes de los Juegos, que monitorean y dirigen lo que el espectador puede ver, seleccionando los mejores momentos, construyendo una realidad que se anticipe a los intereses de las masas. Así, el filme invita a preguntarse sobre toda la industria cinematográfica, y su capacidad de manipular a su audiencia ofreciendo distracciones de su mundo cotidiano, promoviendo una fantasía de desafiar al sistema, aunque al final la audiencia regrese a sus hogares sin nada más que decir al respecto. Es una crítica de cómo las historias llenas de violencia distraen para que el público simplemente pueda vivir a través de sus héroes, mensaje que coincide perfectamente con aquel que Collins intenta transmitir en sus libros.

Así, es posible afirmar que el largometraje logra mantener el mismo contenido nuclear que su material original, cuestionando el entretenimiento que se consume, mostrando de paso lo fácil que puede ser convertirse en cómplice de la violencia que se muestra a través de la pantalla, invitando a reflexionar al espectador sobre todas las veces que ya lo ha hecho. Sin embargo, no podría decirse lo mismo al enfocarse únicamente en la recepción del público, el humor condescendiente, no sólo al fanático sino también al material de origen buscan sólo dar comentarios ingeniosos sobre la nueva versión de Crepúsculo; hay elogios hacia el libro de Collins y las compensaciones hechas por Gary Ross que mejoran la experiencia del público, pero en ningún momento reconocen la ironía que traspasa la pantalla para apuntar directamente a las audiencias. ¿Se debe esto a la realización de la película, cuya sutileza causó que el mensaje de perdiera en su transmisión? ¿Es por la percepción del material de origen, pues no podría haber tanta complejidad en algo dirigido a los jóvenes? ¿O puede ser que no hubiese una forma de transmitir el mensaje de la novela, como si la pantalla distorsionara de forma inherente cualquier posibilidad de traducción?



Referencias

Bradshaw, P. (2012). The Hunger Games – review. The Guardian. https://www.theguardian.com/film/2012/mar/22/the-hunger-games-review

Cejudo Ramírez, S. (2023). DESPLAZAMIENTO TRANSEMIÓTICO: Adaptación de la nouvelle Estridentista “La señorita etcétera” de Arqueles Vela (1922) al Cómic Contemporáneo [Tesis de licenciatura]. Universidad Autónoma de Querétaro.

Collins, S. (2008). Los Juegos del Hambre. Molino.

Keller, J. (2013). Meta-Cinema and Meta-Marketing: Gary Ross’s “The Hunger Games”, an Allegory of Its Own Making. Studies in Popular Culture, 35(2), 23–42. http://www.jstor.org/stable/23416334

Schwarzbaum, L. (2012). 'The Hunger Games': EW Review. EW.com. https://ew.com/article/2012/04/03/hunger-games-movie-review/

Stam, R. (2014). Teoría y práctica de la adaptación. Centro Universitario de Estudios Cinematográficos.

Travers, P. (2012). The Hunger Games. Rolling Stone. https://www.rollingstone.com/tv-movies/tv-movie-reviews/the-hunger-games-126079/

Turan, K. (2012). Review: «The Hunger Games» a winning story of sacrifice and survival. Los Angeles Times. https://www.latimes.com/archives/la-xpm-2012-mar-21-la-et-hunger-games-20120322-story.html


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